Cosechando el dulce dorado

En una sociedad donde todos sus miembros viven para la comunidad, unos dedicados a la continuidad genética de la especie, otra dedicada exclusivamente a la gestación de nuevos miembros y el resto dedicadas al cuidado y alimentación de la comunidad así como del bienestar del hogar que habitan, se almacena el excedente de un sustancioso y rico alimento que servira para la crianza de los más pequeños. Se trata de un hogar llamado colmena, donde su organización es totalmente comunitaria, el individuo cede su valor en favor de la colectividad y su estructura, dividida en tres capas sociales, se decide de forma republicana porque son la mayoría de las abejas obreras las que deciden qué larva será la nueva reina así como su cortejo de zánganos.

Precisamente ese apreciado excedente es posiblemente de los primeros alimentos naturales, de procedencia animal, que el ser humano ha recolectado y consumido desde la edad de piedra, tal como lo demuestran pinturas rupestres. Esta actividad artesanal milenaria conocida como apicultura ha permitido al hombre recolectar además de la miel otros productos naturales como propóleos, polen, jalea real y medicinas por la excelente materia prima que es considerada la miel natural para la salud.

La miel natural de origen artesanal y ecológico es bella por su gama de colores, por su variedad de aromas, su riqueza en la degustación y por los muchos beneficios que aporta a la salud al mantener su pureza en el origen de su recolección. Además de ser un edulcorante que regula el azúcar en sangre por su balanza de contenido de glucosa y fructosa, contiene propiedades antiinflamatorias, antibacteriales, antisépticas y cicatrizantes, mejora la digestión, refuerza el sistema inmunológico, favorece la relajación y el sueño y contiene vitaminas, minerales, enzimas, antioxidantes y aminoácidos, toda una fuente de salud natural.

Las abejas son insectos sociales polinizadores que desempeñan un papel indispensable en la continuidad reproductiva de los ecosistemas naturales y la supervivencia de la humanidad. Gracias a los apicultores artesanos con producción ecológica se puede mantener la existencia de esta especie pese a la amenaza que sufren por la agricultura industrial, monocultivos extensivos, sobreexplotación con estrés productivo, plaguicidas y pesticidas, todo ello acompañado del cambio climático.

Consumamos miel y productos de apicultura ecológica para seguir protegiendo a tan bello insecto que aporta tantos beneficios para la especie humana y la biodiversidad del planeta.

 

Nuestro ideal no llega a las estrellas, es sereno, sencillo; quisiéramos hacer miel como abejas, o tener dulce voz o fuerte grito, o fácil caminar sobre las hierbas o senos donde mamen nuestros hijos.

Tercera estrofa del poéma “Ritmo de Otoño” – Federico García Lorca.

 

David Garrett – The Flight Of The Bumble Bee. La composición de Nikolai Rimsky Korsakov “El vuelo del moscardón” es la mejor representación sonora del sonido de las colmenas, pero con una moderna interpretación del virtuoso violinista David Garrett.♫