Bajo un manto de estrellas

Al relente de una noche de finales de agosto, con fase de luna nueva, suficientemente alejado de la ilumniación resplandeciente de la ciudad, rodeado de montañas con pueblos que apenas alumbran sus calles con luz cálida, inicias un paseo que al poco tiempo te permite observar un cielo oscuro repleto de estrellas, planetas, satélites (naturales y artificiales), la estrella polar fácilmente visible entre toda la bóveda celeste señalando el norte desde el extremo de la Osa Menor y algo más bajo la constelación más reconocida al mirar al cielo, la Osa Mayor, visión interrumpida por algún que otro meteorito que te anima a pedir un deseo y presidiendo el firmamento la galaxia a la que pertenece el planeta desde el que observamos, la Vía Lácteo, todo un bello panorama del que no te cansas de contemplar.

La observación del Universo te permite divagar la mente mientras se admiran sus hermosos paisajes de constelaciones entre todas las galaxias que lo forman, existen y se conocen, ordenado todo ello por leyes naturales que conforman el conjunto del Cosmos.

Esta contemplación nos traslada al mundo de las preguntas, de las dudas, al inicio de la filosofía pero al mejor mundo que nos puede enviar es al de la imaginación, del cual no debemos de abandonar desde nuestra infancia hasta nuestra vejez, la imaginación nos desarrolla la mente y los sueños, tan necesarios en nuestra evolución como personas.

Observemos el Universo, imaginemos y soñemos, que tanta falta nos hace para conseguir un mundo más bello.

 

“Y si crees que eres como cualquier ser, como cualquier cosa, eres todos los seres, todas las cosas. Eres el universo.

“Voces” de Antonio Porchia

 

Vangelis – Cosmos. Hermosa melodía compuesta por Vangelis para la mítica serie televisiva Cosmos de Carl Sagan.♫

Honesta libertad

Vivimos en un mundo cercado por cantidad de fronteras, muros, alambradas, enrejados, barreras raciales, xenófogas, religiosas, culturales, sociales y psicológicas. Un mundo esclavizado al poder, al consumo y la posesión de bienes superfluos, sean físicos o morales.

Y de repente, un simple acontecimiento puede desencadenar un nuevo folio en blanco que escribir, pleno de esperanzas puestas en la nueva historia que se empieza a vislumbrar. Pero cada letra, cada sílaba, cada palabra, cada frase, cada párrafo que se intenta plasmar se ve interrumpido y bloqueado por el miedo que impregna el hecho de que el cambio en el relato implique empeorar el drama que diariamente completa la rutina, que agoniza a la mayoría encerrados en un sistema que mantiene acomodados a una minoría. Por eso, siendo tan frágil la voluntad conjunta de redactar nuevas fábulas que convierta la utopía en hechos reales, cualquier movimiento en falso dentro del relato implica la destrucción de ese folio, que en primera instancia se lanza a la papelera sin medir las consecuencias, cuando debe ser analizado y vuelto a poner sobre el escritorio para su perfeccionamiento en el siguiente párrafo a redactar.

Y aunque creamos que vivimos en plena libertad, en realidad se encuentra de alguna forma secuestrada por el propio sistema y si a éste le interesa, la estrangula aún un poco más para limitar los movimientos que se puedan salir de él para generar otra libertad que no sea la liberal que marca el sistema actual.

Siempre nos queda seguir escribiento versos en la cotidianidad de los días para alumbrar belleza a nuestra vida y romper con todo tipo de barrera que limiten la naturaleza de todo ser vivo.

 

“Yo amo una patria universal, una patria sin límites y sin fronteras; una patria común cuyos intereses pertenezcan a todos los habitantes de ella, como nos pertenece el aire, la luz y el calor del sol…”

Librado Rivera

 

NIGHTNOISE – “Hugh”. Bella melodía acompañadas por imágenes de la naturaleza que se destruye con tanta barrera impuesta por el ser humano.♫

Sudor de oro verde

Desde Córdoba hasta Jaén se extiende una extensa lona de verde plateado, brotes de yemas que retoñan sobre las copas de los olivares que pueblan todo ese territorio, envueltos en el agridulce olor aceituno que se disipa por toda la comarca. Se trata de una de las mejores labores agrícolas que la mano del hombre ha realizado a lo largo de su historia, convirtiendo el silvestre Acebuche en un magnífico árbol productor de un rico y valioso fruto que rezuma el aceite más saludable y apreciado que existe, todo un símbolo de la paz asociado al asentamiento humano de las primeras civilizaciones en la ribera del mediterráneo, el majestuoso Olivo.

El sudor del aceitunero, que con su esfuerzo y dedicación va cuidando ese olivar durante todo su ciclo, desde la brotación de sus yemas condicionada por la poda realizada en su parada invernal, su floración tras el cáliz que arranca el inicio de la actividad, su posterior cuajado y crecimiento del fruto hasta el envero al final del verano que terminará de madurar con el otoño, exigirá un rendimiento con máximo cuidado en la recolección de su aceituna con todo el aceite acumulado, dando sus frutos en la extracción del apreciado oro verde líquido en forma de Aceite de Oliva Virgen Extra.

Esos agricultores seguirán ciclo tras ciclo entregados al cuidado de los olivos para que nosotros disfrutemos de ese alimento que se ha convertido en uno de los más saludable de cuantos nos obsequian las plantas de cultivo.

Admiremos ese gran sacrificado laboreo y la gran belleza del sabio Olivo que siempre nos ha acompañado y lo hará hasta el fin de la humanidad.

 

“Dentro de la claridad
del aceite y sus aromas,
indican tu libertad
la libertad de tus lomas.”

Última estrofa de Aceituneros de Miguel Hernández

 

Marea – Aceitunero. Rock&Roll homenaje a toda una vida de sacrificio no reconocedo, la del aceitunero.♫