Verde viento. Verdes ramas

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.

La primavera, además de traer nueva floración a la naturaleza, expande su alegría visual en la intensidad de los colores, destacando la hermosura de las tonalidades verdes en contraste con los marrones, tostados y arcillas de las tierras.

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.

Verde trigo, verdes cebadas.
Verde pino, verdes retamas.
Verde abeto, verdes cañas.
Verde el viento que se respira.

Verde olivo, verdes encinas.
Verde limón, verdes limas.
Verde mayo, verdes olivas.
Verde el espítiru que me inspira.

Verde musgo, verdes hierbas.
Verde fruto, verdes mentas.
Verde tallo, verdes siegas.
Verde el alma que me alimenta.

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.

Los urbanitas, con el estrés diario que nos marca la ciudad, nos vemos en la imperiosa necesidad de escapar, ocasionalmente, de las calles delimitadas por edificaciones, colapsadas de polución y del mundanar ruido propio de la urbe, para poder alejarnos a deleitar el horizonte abierto de un paisaje que emana belleza en toda la variedad de sus colores, destacando en primavera el verdor de los prados.

En homenaje a Federico García Lorca que nació un 5 de junio, celebrándose actualmente el Día Mundial del Medio Ambiente, nada mejor que recordar el Romance Sonámbulo como inicio y final de estas rimas.

 

“El bosque sopla dentro de tus pulmones su alma verde.”

-Árbol. Joaquín Araujo –

 

Verde, que te quiero verde (feat. Jorge Pardo) de Nano García. Composición instrumental de la versión del poema de Lorca realizada por Manzanita. ♫

Fotos realizadas por Luis Antonio Sánchez y Gonzalo Huertas.
Rima de Gonzalo Huertas

El bien más preciado de la naturaleza

En “Tierras agrestes que deleitan la vista” nos persigue la lluvia por todo el pasaje, pero en otras tierras esa afluencia es muy  preciada por su escasez.

Sin embargo cuando la lluvia irrumpe en las urbes ocasiona un caos tremendo entre sus habitantes; colapsos en el tráfico con aumento de accidentes, aglomeración en los transportes públicos y carreras por las calles. Sin embargo, ninguno de sus moradores se detiene a dejarse mojar apreciando el bienestar que reporta ese torrente para la ciudad; limpia las calles, elimina la polución, regenera el alcantarillado, riega los jardines y facilita la vida de las semillas que se abren camino entre aceras agrietadas.

Esa misma lluvia en el campo es mucho mas apreciada, tanto que sus lugareños se dejan ser empapados por el chaparrón, más aún cuando ha pasado una temporada de sequía. Porque la lluvia les trae vida por todos los rincones de las aldeas, humedece los caminos, cala en los terrenos, camina por los arroyos hasta los ríos incrementando el nivel de los pantanos y lagos. Todo ese caminar del agua regenera la vida de la flora y de la fauna que la puebla.

En las tierras que escasea tanto la lluvia, avanza el desierto y la sed y el hambre aumenta entre sus nativos. El agua dulce es un bien muy preciado en la Tierra que debería ser cuidado como indica La Carta de la Tierra y ser garantizada a todos los humanos en cualquier lugar del planeta como dice el artículo 25 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

 

“Dos cosas más apreciamos en la lluvia; cualquier sed tiene derecho cuando menos a una naranja grande y toda tristeza a una mañana de circo, para que la vida sea, alguna vez, como una flor o una canción.”

-Mario Payeras-

 

Creedence Clearwater Revival – ¿has visto alguna vez la lluvia?. Mítica canción que despierta sensaciones con la lluvia en un día soleado. ♫

El colorido de la primera floración

La primavera es una explosión de vida por todas partes de su estación, una belleza continua desde los primeros brotes que se vislumbran en las ramas peladas de los almendros, indicadores con su eclosión de que ya ha llegado dicha etapa de floración.

Tenuemente aparece una yema entre magenta, burdeos y toques fucsias que va abriendo camino a un capullo levemente rosado que según va creciendo determina su coloración rosa o blanca. Brote a brote, las ramas se convierten en una aglomeración de tonalidades lilas, violetas y malvas para terminar manifestando un ramo de flores blancas con base central rosa y estambres amarillos.

Una belleza floral que nos trae la primavera desde la visión detallada de una flor hasta el conjunto armónico de todo un paisaje florecido.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Fotos realizadas por Pamela  Huertas y Gonzalo Huertas.

Una verbena de colores y olores , una fiesta visual después de una temporada fría y gélida, así es el nacimiento de la primavera como el alumbramiento de un amor tras una juventud solitaria.

 

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.
Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil…
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.
Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
mi juventud sin amor.
Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar…
¡Juventud nunca vivida,
quién te volviera a soñar!

-Antonio Machado. La Primavera besaba-

 

Sinfonity – Las Cuatro Estaciones de Vivaldi. La Primavera I-Allegro.   Rápido, animado y con energía, además de renovado como cada primavera. ♫

Tierras agrestes que deleitan la vista

Cielo gris encapotado de nubes oscuras que no dejan de soltar su orvallo con más o menos intensidad, manteniendo ciudades de calles húmedas y frías que incrementan, con este ambiente, el misterio y las leyendas que se respira en cada bocacalle, esquina y callejuelas, extendiéndose hasta la profundidad de sus cloacas, pero que a su vez también mantiene el verdor natural de sus jardines y parques.

Cuando esas nubes se desplazan de la ciudad al campo ese bello misterio se convierte en bellos pueblos pintorescos que combinan la piedra de su coloración natural según el terreno y la cal blanca en contraste con el negro pizarra de sus tejados, todo ello entre el mucho verde de sus prados y bosques cercanos. No pasan desapercibido la cantidad de torreones, mansiones, palacetes y castillos que pueblan el territorio allá por donde uno se desplace.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Fotos realizadas por Alberto Miguel y Gonzalo Huertas.

Ese clima que es contante durante la gran mayoría de los meses del año, sostiene un ecosistema de bosques profundos que emanan clorofila por todos sus poros, ríos bravos y caudalosos, lagos de aguas negras y profundas, valles agrestes repletos de pastos naturales, montañas cubiertas de vegetación por todas sus cumbres y enormes acantilados que aguantan la erosión provocada por el golpe continuo del fuerte oleaje del océano.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Fotos realizadas por Alberto Miguel y Gonzalo Huertas.

Asombrosamente, al borde de estos acantilados se deslizan las bellas notas de una música gaélica que armoniza un gaitero escocés perfectamente uniformado con su kilt regional y su glengarry bonnet.

“There are two seasons in Scotland: June and Winter”

-Billy Connolly-

 

Alasdair Fraser y Paul Machlis – Calliope House The Cowboy Jig. Pura música gaélica ♫

 

A continuación comparto un video de fotografías de paisajes de Escocia y música de Capercaillie que acompaña perfectamente a las “Tierras agrestes que deleitan la vista”.

Capercaillie – Tighinn Air A’mhuir Am Fear A Phosas Mi. Música escocesa para deleitar unos hermosos paisajes ♫