Alcanzando la alegría de vivir

La mayor belleza del ser humano está en su alegría de vivir, sí de vivir sintiendo, compartiendo, queriendo, amando, disfrutando, entregando, saboreando, cuidando, mimando, apreciando, respetando y sonriendo, sí sonriendo la alegría de vivir.

Cuando la salud no acompaña, cuando se pierde lo conseguido, cuando no tienes lo querido, cuando todo parece ir mal, es cuando se aprecia todo ello y para no añorarlo hay que practicarlo, con y sin salud, con y sin lo conseguido, con y sin lo querido, estando bien o mal, hay que perseguir la risa, la felicidad, la alegría de vivir.

Una simple sonrisa de una boca, una mirada que te busca, la rica humedad de unos labios que te esperan, una suave caricia que se desplaza por toda la piel, un beso en la nuca que te recorre la columna, un gesto de cariño procedente de la más tierna infancia, una visión más allá de la vanalidad, un hilo de esperanza que sobrepasa el horizonte, un gesto de auxilio cuando más se necesita. Todo ello y muchos otros sencillos gestos humanos aportan alegría de vivir.

El verde intenso de un prado, el azul suave de un cielo abierto sobre un liso horizonte, el rojizo entrelazado de las nubes de un cálido atardecer, el verde oscuro de un bosque de encinas, el azul turquesa de las aguas del mar, el rojo intenso de un campo de amapolas, el blanco resplandeciente de una sierra nevada, el negro ceniza de un paisaje de lava apagada, el beige anaranjado de la arena que se desplaza en las dunas de un desierto, el ocre arcilloso de una tierra labrada. Toda una gama de colores que nos proporciona alegría de vivir observando la variada naturaleza del planeta Tierra.

Vive, siente y disfruta de todos y cada uno de los momentos que emanan el sentimiento humilde de la alegría de vivir porque crea vida en lo más profundo de tu alma.

 

“Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir, de todos aquellos seres que están más cerca de la naturaleza que nosotros.”

Azorín

 

Alegría de vivir – Ray Heredia. Todo un clásico en el cancionero español cuya letra bucea en el interior de los sentimientos buscando la alegría de vivir.♫

La nostalgia convertida en optimismo

Alguien en algún momento expresó una frase para practicar la ilusión y el optimismo en circunstancias nostálgicas y predecibles de pesimismo, que dice algo así: “no lloréis las flores que se han marchitado, se estén marchitando o se vayan a marchitar porque siempre os queda el recuerdo de su belleza y su perfume”.

Este el mejor recurso que debemos aplicar para soportar el ciclo natural de la vida porque es tan doloroso perder la presencia de un ser querido que sin gotas de aliciente que nos devuelvan la belleza de sus mejores momentos, sería muy difícil para todo ser humano y el que no lo hace termina marchitándose.

Y qué hacer para no marchitarse durante el otoño de la vida y afrontar lo mejor posible su invierno, pues principalmente dar y recibir calor, cargarse de energía con alimentación saludable y actividad física diaria, dejar la mente volar para respirar la brisa de la felicidad, vivir la vida aprovechando al máximo su tiempo iluminándolo con alegría y un sonrisa que borre los rostros de tristeza, dando vida a otras flores que retoñen con la primavera y generen ilusión a tu ciclo vital y por supuesto Amando y siendo Feliz.

LA VIDA ES UN CONTINUO RETO A LA NOSTALGIA QUE HAY QUE ENFRENTARLO CON ILUSIÓN Y OPTIMISMO
 

“Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.”

Julio Cortázar

 

Hoy toca ser feliz – Mago de Oz . Canción llena de esperanza, ilusión y optimismo para levantar los momentos de nostalgia.♫